- No tenemos nada de extraordinario, ni de interesante para ofrecer al mundo entero. Ya sabías eso? Estamos tan acostumbrados a estar aquí abajo & verlo todo para arriba, que no nos damos cuenta. Sabías?
- Si. Pero, vamos! A quien le importa que no lo tengamos? Mira como las señoras despreocupadas, tienden su ropa húmeda & cuentan chismes, mira como los niños se divierten correteando perros & volando papalotes, los maridos sentados en las puertas, fuman & juegan cartas, en la interminable jugada de risas. A nadie le importa tener cosas extraordinarias que mostrar. Nos tenemos a todos nosotros con nuestras historias, con nuestras vidas completas, no es eso suficiente?
Mientras dan las siete de la tarde, & las nubes se llenan de timidez, Carlos & yo nos acomodamos en el barandal del último piso del edificio que ocupamos como hogar.
El me mira detenidamente, como si en los nudos de mi cabello estuviera encontrando la respuesta a las millones de interrogantes que surgen de la ciudad.
- Nunca he conocido personas tan grandiosas como las que tenemos en el edificio…
- Seguramente hay miles & miles diferentes, pero nadie, como las que hemos conocido…
- …es cierto…
- ¿& dices que no tenemos nada de extraordinario?...toca la puerta de cualquier persona en este lugar, verás lo extraordinario de sus vidas. El hecho de que el mundo entero no se de cuenta de ellas, es por fortuna.
- María, donde está tu hermano?
- En carretera, con el tuyo.
- Cierto.
Mi hermano tiene 23 años. El hermano de Carlos tiene 22, Carlos tiene 19 & yo también. Carlos, ya no tiene mamá desde la última vez que el ejército entró al edificio, & si eso no lo destrozó completo, entonces fue la muerte de Juliana, lo que terminó por romperle el corazón.
Llegaron a vivir al departamento de al lado cuando ambos teníamos diez años, la crisis los había dejado sin dinero en el banco, sin televisión & sin las propiedades que tanto le reconfortaban a su padre.
Era pecoso, de cabellos oscuros & chinos, demasiado flaco. Me cayó muy mal desde que llegó.
Me cayó gordo desde que bajó del taxi, & no es que fuera una niña prejuiciosa, pero su mirada era tan altiva, miraba todo como si nunca hubiera visto algo similar. Claro, después supe que, efectivamente, no estaba acostumbrado a nada de lo que descubriría en adelante. Miró a su alrededor, entró al edificio & como explorador en una jungla, se cuidaba de las alimañas que pudiera encontrar. Traía un artefacto colgado al cuello. Yo me le acerqué, lo seguía calladita, & cuando me escuchó se volteó, pero pareciera que ya sabía que estaba ahí.
- hola!- yo, sinceramente, esperaba un “hola!, soy fulanito” pero no.
- shhhhhhh- dijo, y siguió explorando mi jungla…digo, el edifico.
Me cayó muy, muy gordo. Le fruncí las cejas & me senté junto a la parcela de plástico de doña Viuda –luego contaré quien es doña Viuda-. Le hurgaba las macetas, & ya me había olvidado del pecoso, cuando de pronto, una luz cayó sobre las hojas de plástico de la plantita, sobre mis sandalias & mis ojos. Poco después supe que eso había sido el flash -que Carlos olvidó desactivar-, & que el artefacto que traía al cuello era “una Cannon, la mejor amiga que puedas tener”, eso decía Carlos que decía su padre.
- aaaah!! Que te pasa?!?que me hiciste?!
- Fue mi flash- dijo el pecoso mientras se quitaba el artefacto del cuello- Me llamo Carlos- y me tendió su manita.
Me intrigaba el por qué aquel niño no me había devuelto el saludo al principio; pero mi mente de niña no se intrigó mas de la cuenta, puesto que no podía, & saludé al pecoso, que no dejaba de caerme mal.
- Me llamo María Fernanda- le apreté la manita- por qué no me saludaste cuando…
- Perdona -me interrumpió- quería tomarte una foto primero, luego establecer contacto. Será una buena foto, ya verás –un niño de diez años hablándome de esa manera!! Vaya que si me confundió, al principio & desde entonces-.
- & tus papás?
Carlos ya estaba sentado junto a mí, mirando con maravilla las plantas de doña Viuda. Tenía la cámara entre las manos; la cual, me parecía una bomba. No estoy segura de lo que a esa edad relaciona una niña de un barrio pobre con una bomba, pero podía jurar que si oprimía el “obturador” ocurriría una explosión, e indiscutiblemente nos quedaríamos sin aquella buena foto.
- Están acomodando las cosas. Mi papá tiene que cargar las valijas de mamá; trajo muchos vestidos, & ni siquiera saldrá la pobre mas que por la leche en las mañanas!!- no entendí en ese momento su ironía, pero luego de conocer a su mama, supe a que se refería.
- Mi mamá tiene dos vestidos, uno rojo y otro amarillo con flores estampadas en las orillas. Papá siempre dice que una mujer no necesita más.
- Y está en lo correcto!!
Carlos hablaba como todo un conocedor de las mujeres y sus vestidos, mientras yo exploraba la cámara Cannon del nuevo inquilino.
- Donde vives pequeña? –me molestó un poco que me dijera pequeña; teníamos la misma edad!!
- Yo vivo en…-lo miré suspicazmente, sabía que estaba apunto de dejar entrar en mi cuento de terror al pecoso, pero necesitaba la confianza de alguien, & muy secretamente, necesitaba un amigo- creo que cerca de tu casa.
Concluí mientras metía mis sucias manos en las bolsas de mi pescador. Él descubrió mi plan; me lanzó una mirada secuaz, como si se tratara de un par de cómplices, que están a punto de cometer la mejor de sus fechorías, aun sin haberse dicho una sola palabra.
- yo estoy en el 44…
- es en el tercer piso –comenté entusiasmada-
- Ja! seguro que papá hizo un buen coraje –bromeó, como si el enfado de su padre era lo que estuviese esperando.
- Yo vivo en la cueva 46 justo frente a la tuya –resalté la palabra “cueva”-, justo a diez pasos del balcón que tiene vista a la panadería, a la estación de trenes & mas al fondo, vista a la presa seca –estaba sonriendo, estaba feliz de que alguien ocupara por fin ese departamento, & estaba entusiasmada de que fuera él-.
- Cueva? –hacía la interrogante mientras se detenía junto a mi. Pude notar que me sacaba una cabeza, & no me sorprendió, a los diez años te acostumbras a ver a medio mundo mas alto que tu, hasta a los mismos niños de diez años-, & la mía –seguimos caminando para subir las escaleras-, también es una cueva?
- Si tu quisieras
- Si quiero! –al fin pude ver algo distinto al aburrimiento en sus ojos.
Íbamos subiendo las escaleras. Yo llevaba ahora la cámara-bomba colgada al cuello, & me sentí sumamente feliz, no por traer la cámara, sino porque alguien me había confiado a mi, una niñita de diez años, sin gracia ni precaución, un artefacto tan único & valioso.
Escalón tras escalón tras escalón…
mal
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.: smiLe :.
El cabello decolorado & estropeado,
las manos secas & cuarteadas,
mas frias que de costumbre,
los ojos distraidos & ebrios,
las palabras difusas, casi sin salir del todo...
Todo supone que está mal...
Todo...
Ha perdido 72 horas de su inescesario existir.
Ha perdido mas que la memoria,
& mas que el honor o algún tipo de orgullo.
Ha perdido edades & dinero para cigarros.
Todo supone que estás mal...
Ha perdido mas que la memoria,
& mas que el honor o algún tipo de orgullo.
Ha perdido edades & dinero para cigarros.
Todo supone que estás mal...
Todo...
necesito un psicologo...ya¡!¡!
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.: smiLe :.
No se como titular esto
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.: smiLe :.
Vaya si he tenido un buen fin de semana.
Ya me hacían falta dosis de éstas.
Conocí el desolado centro de las 12 de la noche,
bebiendo café & fumando en la incomodidad del asfalto negro.
Tomada de la mano de un caballero que dormitaba.
Asombrados por la falta de autos, & exceso de hojas secas.
Pude escuchar los besos calientes de un par de intrusos en aquel callejón solo.
Pude también reconocer las manos impacientes de un chico por poseer el sostén de su chica.
Uno ya no se asombra de estas cosas, las tiene en la última & en la primera esquina.
Conocí a otros cuantos pares de pasos que tambien salian del teatro.
Un concierto demasiado bueno como para despertar a los cinco minutos.
Oxígenos, aplausos, armónica & mucho, mucho cabello largo.
Siempre me han emocionado las guitarras queriendo desgarrar los dedos & los gestos del individuo en ella.
Esta fue una de las mejores. Casi beso al tipo de mi derecha. Tuvo que cambiar de lado con su novia.
A quien tenía yo a mi izquierda?...
Oh!¡ si, El caballero que dormita a la mitad de los bluses & solo tenía voz para un "teamo".
No hubiera querido tener a nadie mas; ni ahi, ni en la regadera, ni en la lluvia de regreso.
Aprendí a bajar de volada del metro & a sostenerme del primer par de piernas que veía.
Sin importar si estabas ya dentro o no.
Subí mas escaleras que de costumbre & casi pierdo las piernas en un arrebato de "buenas noches" & hurgar sábanas limpias...
Asalté mas gente de la contemplada & me fue bien; nadie lo notó!¡
O a nadie le importaba...?
El vidrio, o la escacés de vidrio en ese hotel me sorprendió.
Bueno, casi todo dentro de él me sorprendió.
Mi cuarto no tenía ventanas¡!
Apenas puedo recordar que entraba muy poca luz.
O no nos hacía falta tanta...?
Traigo recuerdos para regresar con tantas ganas, como con las que me fui.
No ha pasado alguna vez eso?
sentirse tan agusto,
tan propia,
tan invisible
& sumamente perdida??
Pero bien, como si fueras de ahi.
Mi diario albergará mas hojas que de costumbre,
con relatos de primos & angeles de la independencia.
De zócalos & desayunos a las 12 del dia.
Se vale dar las gracias?
No me gusta darlas.
Gracias...la ocación lo amérita.
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