
Ángel tiene complejo de aviador,
de muerto y de actor.
En su rara sangre se aglutinan dibujitos.
Casi como pequeñas Mafaldas.
En su raro cabello existe el dolor,
lo sé porque se queja mientras me habla.
Ángel vierte miel en sus cuadernos,
o quizás en sus zapatos,
o quizás lo trae en el cuello;
lo sé porque más de diez mujeres
buscan sus pisadas y sus sudores.
Y él huye de ellas,
pero las mira a escondidas
y las imagina en diferentes colores.
Ángel tiene sonrisas,
pupilas, sueños
y miedos verdes.
Verdes ojos;
que su abuelo le regaló desde hace tres vidas.
Verdes sonrisas;
de cansancio, y de “adiós”.
Verdes sueños que mientras yo muero sentada,
él envuelve en un regalo.
Ángel tiene mañanas perdidas
y bien acomodadas en la voz.
Tiene mañanas frías;
llenas de automóviles molestos.
Alguna de ésas mañanas yo rescate de él,
y fui feliz.
Otra la encontró él
y me la obsequió.
Ángel cubre de guinda sus ojos,
sus distantes puntos verdes.
Ángel esconde sus mañanas;
y de tanto esconderlas,
ha olvidado que escondió.
Ángel huye con la miel de sus pisadas,
con sus sudores que embelezan a las mujeres.
Ángel tiene complejo de aviador en cielos que siempre está inventando.
Tienen complejo de de actor, de esas mascaras escondidas en los percheros.
Y para más tarde,
he descubierto su complejo de muerto.
de muerto y de actor.
En su rara sangre se aglutinan dibujitos.
Casi como pequeñas Mafaldas.
En su raro cabello existe el dolor,
lo sé porque se queja mientras me habla.
Ángel vierte miel en sus cuadernos,
o quizás en sus zapatos,
o quizás lo trae en el cuello;
lo sé porque más de diez mujeres
buscan sus pisadas y sus sudores.
Y él huye de ellas,
pero las mira a escondidas
y las imagina en diferentes colores.
Ángel tiene sonrisas,
pupilas, sueños
y miedos verdes.
Verdes ojos;
que su abuelo le regaló desde hace tres vidas.
Verdes sonrisas;
de cansancio, y de “adiós”.
Verdes sueños que mientras yo muero sentada,
él envuelve en un regalo.
Ángel tiene mañanas perdidas
y bien acomodadas en la voz.
Tiene mañanas frías;
llenas de automóviles molestos.
Alguna de ésas mañanas yo rescate de él,
y fui feliz.
Otra la encontró él
y me la obsequió.
Ángel cubre de guinda sus ojos,
sus distantes puntos verdes.
Ángel esconde sus mañanas;
y de tanto esconderlas,
ha olvidado que escondió.
Ángel huye con la miel de sus pisadas,
con sus sudores que embelezan a las mujeres.
Ángel tiene complejo de aviador en cielos que siempre está inventando.
Tienen complejo de de actor, de esas mascaras escondidas en los percheros.
Y para más tarde,
he descubierto su complejo de muerto.
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