Breve crónica de "su" 1er encuentro

Una mujer de veintipocos. Cabello corto.
Sin tintes ni porquerias que lo detengan.
Puestos un par de audifonos & cargando una mochila.
Ni tristeza, ni presura en su rostro.
Quizá escuche el radio detenidamente.
O quizá su cerebro se esté revolcando con "nada personal" a todo volumen.
Casi son las doce del dia.

El cielo está completamente repleto de nubes moradas.
La mujer de ventipocos no las mira.
¿qué mira?
El pavimento,
la esquina que dobla a su izquierda
& el tráfico que va a la derecha.
Eso mira.
Sus dedos, su bufanda & su cuello apestan a cigarro.

Si estaba esperando a alguien, la han dejado plantada.
Si tenía que llegar a algun lado, no sabe que dirección tomar.
Hay rimel & lápiz negro en sus ojos. No se ha corrido ni se ha maltratado.
Se mira las uñas, largas & extrañamente bien pintadas.
"¿cuando las pinté?" piensa.
Hurga la mugre de las ya mencionadas sospechosas.
Dos anillos viejos, cómplices.

De la esquina próxima brota un hombre de ventitantos,
& la mujer de veintipocos ya lo ha divisado.
Cigarro & dinero en mano.
Este individuo, sin señas particulares(ojos, tenis, cabello chino,aburrimiento en el paso), carga su media vida en los hombros, & en el respirar.

La mujer comienza a tararear "honey!! what do you do for money!!"...
Alza la mirada, una bochornosa llovizna amenaza su cómoda estancia en aquella esquina.
No pasa nada.

El hombre casi cruza el pavimento.
¿Han observado el tamaño en que se tornan los ojos cuando hay una bochornosa llovizna & tu estas desnuda/o bajo ella?
Pues, estos ojos minusculos hace el hombre, sintiendose culplable del bochorno que se ha inmiscuido por sus brazos & piernas.
...
¡Adiós!

Cuestionemonos; esta intervención a nuestro mudo recuadro, pudo haberla hecho el hombre de veintitantos, al divisar los dedos & el cuello apestados de humo de la mujer sin destino que tarareaba en la esquina.
O, pudo haberla hecho, la mujer de veintipocos que tarareaba apestada de cigarro, al querer embarrar su enfado & desinterés en los tenis del hombre.

Las estatuas amarillentas & las palomas deformes que andan como incógnitas en la banqueta & en la esquina, se mofan de esta escena, doce del dia & ya encontramos llovizna atrapada en saludos malhechos.

Ni se detiene el tráfico, ni para la llovizna.
La mujer de veintipocos saca otro cigarro & pretende encenderlo al compás de "té para tres".
El hombre de ventitantos lee la ruta del camión que se ha detenido frente a el. No es su ruta, & el camión se ha ido.

"adios bonita"
...

Qué rayos importa ahora.
Son casualidades de la bochornosa llovizna & el cansado cuerpo.
O destinos anticipadamente malacomodados en los cigarros que se fumaron cada uno en su banqueta & esquina respectivos.

"adios imbésil"
"Me llamo Samuel"
"...me llamo Samanta..."

2 comentarios:

Møsca Cobain dijo...

En realidad tengo una sarta de comentarios que van desde chistes, reclamos, tonterias, más tonterias, un par de incongruencias, admiraciones, alabos, y blah, blah.








Asi que resumiré todo, todo, en estas palabras:








Sigo esperando.









Mosca

Viviana Matus G. dijo...

y eh aki la chika de veintitantos...
aquella mujer con la bufanta y el cuello impregnado de cigarro....
todo sigue igual...
la misma bufanda y el mismo olor...
solo que....

ese primer encuentro....
se convirtio ahora en un recuerdo....

recuerdo en donde el no es parte de mi presente...
y es triste recordarlo....!!!

el rimel y el lapiz negro
sigue siendo mi mejor aliado....



no te conozko problemente tu zii
puesto que escribiste esto...

miguel me lo enseño...
esta cagado....
no recuerdo obviamente ese dia....
jeje

gracias por las lineas escritas...
tu definicion acerca de mi me agrado....

me gusta como escribes....

saludos extraña conocia...!!

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